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CT participa en el lanzamiento de la misión SMILE de la ESA
1 de julio de 2026

La misión SMILE (Solar wind Magnetosphere Ionosphere Link Explorer) ha sido lanzada con éxito a bordo de un cohete Vega-C desde el Puerto Espacial Europeo en la Guayana Francesa, iniciando así su fase operativa tras un despegue que marca uno de los momentos más relevantes del programa.

Este satélite forma parte del conjunto de misiones científicas de la Agencia Espacial Europea (ESA) y se enmarca en una línea de exploración del entorno espacial terrestre que ha ido construyéndose a partir de resultados obtenidos en misiones previas como Cluster o XMM-Newton, fundamentales para avanzar en la comprensión del entorno cercano a la Tierra y del universo en el dominio de los rayos X.

El desarrollo de SMILE ha sido realizado de manera conjunta entre la Agencia Espacial Europea (ESA) y la Academia China de Ciencias (CAS).

El satélite se encuentra ya en órbita tras superar con éxito la fase de lanzamiento. CT ha contribuido en esta misión mediante actividades de validación y verificación de sistemas electrónicos críticos para su funcionamiento en órbita.

La participación de CT en la misión

Dentro de este proyecto internacional, CT ha desarrollado actividades clave para asegurar el correcto comportamiento de sistemas electrónicos críticos embarcados en el satélite.

En concreto, CT ha colaborado en la validación de la Instrument Control Unit (ICU), el sistema encargado de coordinar el funcionamiento de los instrumentos científicos, gestionar el flujo de datos y ejecutar funciones esenciales para la operación del satélite en órbita.

 Este trabajo ha incluido la participación en campañas completas de integración y ensayos para Airbus Crisa, abarcando pruebas funcionales, de vibración, vacío térmico y compatibilidad electromagnética. Este conjunto de validaciones es necesario para garantizar que los sistemas pueden operar de forma fiable en las condiciones extremas del entorno espacial.

Asimismo, CT ha contribuido en la verificación hardware de una FPGA integrada en una de las tarjetas electrónicas de la ICU, responsable del almacenamiento de todos los datos adquiridos por los instrumentos científicos a bordo. Esta información será posteriormente transmitida y analizada por los equipos científicos en Tierra, por lo que su correcto funcionamiento resulta clave para la misión.

Este tipo de actividades requieren un alto nivel de rigor técnico, ya que cualquier fallo en órbita tendría un impacto directo en la operatividad del sistema.

La fiabilidad de estos sistemas resulta especialmente relevante en una misión como SMILE, orientada a mejorar la comprensión de los fenómenos asociados al clima espacial y su impacto sobre la Tierra.

Comprender cómo el Sol afecta a la Tierra

El entorno espacial que rodea nuestro planeta está constantemente influenciado por la actividad del Sol. El flujo continuo de partículas cargadas emitidas por el Sol, conocido como viento solar, interactúa con el campo magnético terrestre, generando desde fenómenos luminosos como las auroras hasta perturbaciones que pueden afectar directamente a sistemas tecnológicos en órbita y en superficie.

Los eventos de mayor intensidad pueden interferir en satélites, sistemas de posicionamiento, comunicaciones o redes eléctricas, lo que convierte el estudio de estos fenómenos en un elemento clave para la resiliencia de infraestructuras modernas.

En este contexto se enmarca la misión SMILE. Su objetivo es estudiar de forma simultánea el comportamiento del viento solar, la magnetosfera y la ionosfera para comprender mejor cómo se transfiere la energía entre el Sol y la Tierra y cómo se originan los fenómenos asociados al clima espacial.

La misión combinará observaciones en rayos X y ultravioleta para analizar la interacción entre el viento solar y el entorno terrestre, así como realizar un seguimiento continuo de la actividad auroral en las regiones polares. Toda esta información contribuirá a mejorar la comprensión y previsión de fenómenos solares de alta intensidad.

 Comprender con mayor detalle la relación entre el Sol y la Tierra permitirá anticipar mejor el comportamiento del entorno espacial que condiciona parte de la tecnología actual, avanzando hacia una mayor capacidad de previsión frente a fenómenos solares de alta intensidad.

La participación de CT en SMILE refuerza la capacidad de la ingeniería española para integrarse en el desarrollo de sistemas espaciales críticos de primer nivel. A través de proyectos como este, CT continúa apostando por el sector espacial y por el desarrollo de capacidades de ingeniería dentro del ecosistema aeroespacial europeo.