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El parque eólico marino de Saint-Brieuc, un proyecto clave en la eólica offshore

La energía eólica marina se ha consolidado como una de las tecnologías clave para acelerar la transición energética en Europa. Sin embargo, la operación de este tipo de infraestructuras requiere sistemas de supervisión y control capaces de garantizar la disponibilidad de la instalación, coordinar las operaciones de mantenimiento y asegurar una producción continua en entornos de elevada complejidad técnica.

En este contexto se enmarca Saint-Brieuc, el parque eólico marino desarrollado por Iberdrola, a través de su filial Ailes Marines, frente a la costa de Bretaña (Francia). Tras proyectos como West of Duddon Sands, Wikinger y East Anglia One, Saint-Brieuc representa uno de los hitos más relevantes de la compañía en el desarrollo de energía eólica offshore y un paso firme en el avance de la transición energética en Europa.

Un proyecto estratégico en Francia

Saint-Brieuc es el primer parque eólico marino operativo en Bretaña y uno de los primeros grandes proyectos offshore en funcionamiento en Francia. Su desarrollo ha supuesto una inversión cercana a los 2.400 millones de euros y ha contado con la colaboración de equipos multidisciplinares y empresas de distintos países, reforzando la cadena de valor industrial asociada a la eólica marina.

Con una capacidad instalada de 496 MW, la instalación está formada por 62 aerogeneradores marinos de última generación, que producen anualmente alrededor de 1.820 GWh de energía renovable. Esta producción equivale al consumo eléctrico de más de 800.000 personas, cubriendo aproximadamente el 9 % de la demanda eléctrica de la región de Bretaña.

El parque eólico se encuentra a 16 km de la costa de la Bahía de Saint Brieuc, siendo exportada la energía por 2 cables submarinos de 33.5 km.

El funcionamiento de una infraestructura de estas características exige tener un centro de control que opere 24 h al día y los 365 días del año, diseñado tanto para supervisar la producción de electricidad como para coordinar todas las labores de mantenimiento del parque, garantizando una producción continua y segura.

Tras la buena experiencia obtenida en parques anteriores, Iberdrola ha vuelto a confiar en CT para desarrollar tanto el SCADA local, ubicado en Binic-Étables, como su integración con el despacho remoto ubicado en Whitelee (Escocia), desde donde se realiza la operación del parque eólico.

La solución desarrollada por CT permite monitorizar en tiempo real más de 6.000 señales, procedentes tanto de la subestación eléctrica como de las turbinas, proporcionando una supervisión completa del estado operativo de la instalación y facilitando así la toma de decisiones desde el centro de control remoto.

Todo el desarrollo del sistema fue llevado a cabo por nuestros equipos de CT Engineering Group, que, además, utilizaron nuestro propio laboratorio de pruebas para validar previamente el correcto funcionamiento de todas las señales y comunicaciones antes de su despliegue en campo. Esta fase de verificación permitió reducir significativamente los tiempos de puesta en servicio tanto durante los trabajos en puerto como en las operaciones offshore, minimizando riesgos durante la ejecución del proyecto.